Mi verso es un ciervo herido:los abrazos del presidente Calderon

Mi verso es un ciervo herido:los abrazos del presidente Calderon

No se necesita gran audacia para asegurar que el encuentro de jefes de Estado latinoamericanos, convocado por el presidente de México, ha sido un acto de frivolidad y una tontería que para algunos, yo entre ellos, es también una afrenta. En los últimos tiempos, Castro y Chávez han sido dos mandatarios muy ingratos con México. ¿Por qué tiene el presidente Calderón que recibirlos en la playa y declararles su amor, su urgencia de pertenecer al mismo rumbo, su certeza de que ser latinoamericanos es compartir, necesariamente, los mismos mismo valores.

¿La democracia? ¿La libertad? ¿Creía Calderón lo que decía mientras abrazaba a estos señores? No me parece razonable entregarse a la búsqueda de un afecto que no le darán y que no tiene por qué necesitar. Los habitantes de estos países son nuestra gente y por muchos de ellos tenemos admiración y amor, pero no por eso queremos que nuestro presidente abrace al poderoso que padecen. Calderón tiene el síndrome del secuestrado agradecido. Nos agreden, los invita para probarles que somos buenas personas.

La mezcla de auto elogios y gratuidades en torno a la magnífica magnificencia de pertenecer a la América Latina que oímos en los pasados tres días me dio enojo. A mí también me alegra compartir este idioma, estas costumbres, esta vocación lúdica que comparto con ustedes, pero yo no creo que en este blog quisiéramos convivir con alguien que se empeñara en que escribiéramos lo que su persona quisiera, con alguien que tiene en su casa un secuestrado al que deja morir, con alguien que se metiera a nuestras casas a decir ¡expropíese! Nuestras relaciones con Venezuela y Cuba, país con país, gente por gente, son muy buenas, lo vemos y lo disfrutamos en este blog, pero de ahí a abrazarnos con sus líderes yo sé que hay un abismo.

El Presidente mexicano invocó los valores de democracia, justicia y libertad como comunes de la región. ¿Cómo puede hablar de libertad Calderón cuando en la misma mesa está Raúl Castro? El peor de todos. El que ha dejado morir, ayer apenas, a un preso político, que se puso en huelga de hambre para que se le reconociera como preso de conciencia. Un albañil, castigado a tres años de cárcel, acusado por desacato, que ya estando en prisión recibió otra condena, de treinta años, por “insubordinado? ¿Queremos unirnos con un gobierno como el de Cuba donde se encarcela y ejecuta a los disidentes políticos? Yo no. Ya estoy grande, ya vi mucho, ya no tengo por qué creer que son héroes estos aberrantes, arbitrarios, eternos hermanos Castro.

Punto: Este Presidente que abrazó a estos pillos en nombre de México, no llevaba mi abrazo ni el de muchos otros mexicanos.

Punto y aparte: Sí va, aquí, más fuerte que un abrazo, la condolencia para quienes sufren la muerte de Orlando Zapata. Su mamá, sus amigos y los otros muchos cubanos disidentes que están pidiéndole a la Comunidad internacional que los apoye, que no se una al silencio cómplice de quienes miran para otro lado.

Música y poesía para hoy: Guantanamera. Cantada en libertad y en espera de que José Martí deje de pertenecer, como todo en Cuba, a la palabra de los Castro.

Mi verso es un ciervo herido/que busca en el monte amparo

Angeles Mastreta/puertolibre

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