Medio creer

 Medio creer

PLAYA MUJERES, Quintana Roo.- El viento acaricia la blanca arena, mientras el mar color turquesa descansa plácidamente recibiendo las gotas de pequeños chubascos transitorios.

En su nombre lleva su definición. Mediocridad es creer a medias. Lo necesario para llegar a medio camino, pero insuficiente para completar el objetivo. Para llevar las cosas hasta sus últimas consecuencias, allí en dónde generalmente anida el éxito.

Vino rosado, aceitunas negras y pescadillas de cazón. Sin ambigüedades.

Aperitivo: baby squid en su tinta
El arte de no sobresalir. Parte de la tragedia de México es el medio creer en muchos de los ámbitos de la vida nacional, a pesar de que nuestro país es, en realidad, un mar de oportunidades, pletórico de recursos.

Creemos que el petróleo es valioso, pero no así en el capital privado para aprovecharlo, por lo que la reforma energética está atorada.Así nos vamos en todo. Combate a la pobreza, reto educativo, inseguridad pública y hasta partidos de futbol.

Recientemente, el director técnico de la Selección hizo un retrato de esa situación. Nadie duda que Javier El Vasco Aguirre sea un triunfador. Su trayectoria así lo avala. Cuando la Selección hacía agua, tras sobrevivir el ego del pentapremiado Hugo Sánchez, o al ultratécnico Sven-Göran Eriksson, Aguirre llegó y aplicó una sencilla receta que resumió en pocas palabras: “Vamos a partirnos la madre”. Calificamos al Mundial.

Al parecer la confianza en su equipo empieza a mermar. Al menos eso parece de acuerdo con las declaraciones que hizo a José Ramón de la Morena de la Cadenaser en España.

A México lo calificó de “jodido” y con un pesimismo de velatorio argumentó que nuestra Selección no pasaría del décimo lugar, sólo porque así ha sido históricamente. Entonces ¿Para qué está él? Se supone que se compite para ganar, y si se llega con el ánimo de perder de antemano, pues, ¿a qué rayos vamos? Medio cree en la Selección. Sólo lo suficiente para calificar.

Lo que don Javier tampoco creyó fue en la relevancia de su cargo. El director técnico es una posición de una enorme influencia, más popular incluso que la del Presidente de la República. Es como si fuese nuestro embajador en el mundo, con el universal lenguaje del futbol. Esto comporta una gran responsabilidad, por lo que no parece buena idea llamar “jodido” al país que se representa. Se supone que tendría que ser el motivador número uno. Si ejerce liderazgo, no es conveniente que limite las posibilidades de antemano del equipo que él mismo dirige. Solo para curarse en salud frente a una audiencia europea.

Para los logros que México aspira y merece, se precisa de un entrenador que inspire y crea en nuestro equipo, sin fisuras.

Medio creer.

Piatto forte: atún ahumado con salsa de chile guajillo y aceite de oliva.

El viento arrecia en el Caribe mexicano, el mar comienza a inquietarse. Un aromático café fuerte, expresso, intenso y sin ambigüedades. Sin medias tintas.

Dolce coulis de mango y granada.

Ciro di Constanzo/exonline.com

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