Los “rafitas”

Los "rafitas"

ES CADA día más evidente que los centros de internamiento, a los que la Ley del Menor se refiere, no funcionan. Habrá que pensar de una puñetera vez en una diferente. Cada día son más los rafitas que, después de haberse cargado a alguien y pasado algún año en uno de esos reformatorios, van por la calle, protegidos más que vigilados, robando coches y haciendo de las suyas, pero más creciditos. Para los padres heridos y zaheridos ha de ser una cruz insoportable… A Sandra Palo, el Rafita y sus compinches la violaron, la atropellaron varias veces con un coche y la quemaron luego. Nuestra especie de civilización educa o deforma a los niños y los diversifica. Ser Defensor del Menor no es fácil. Y cada vez más se corre el riesgo de pasarse o de no llegar. Han de ser individualizados y estudiados al límite. Basta de los rafitas que roban coches, sonríen a las cámaras, se exhiben buscando su publicidad… La Ley del Menor ha de ser modificada. Sembrar la alarma y echar la culpa a bandas de inmigrantes es fácil pero falso. Para algo estará el Legislador. A los rafitas ya los conocemos.

Antonio Gala/elmundo.es

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