Freno a la obesidad

PONDRAN FOTOS DE GORDOS EN LAS LATAS DE FABADA
El Ministerio de Sanidad ha anunciado que incluirá elementos visuales que “causen impacto” en las latas de fabada con la intención de disuadir a los consumidores habituales, normalmente hombres solteros de entre 20 y 45 años. “El problema no es sólo la obesidad sino la gente que convive con estas personas, los llamados ‘fabadores pasivos’, que también son víctimas de este consumo nocivo” explica Trinidad Jiménez.
Una de las etiquetas. Una de las etiquetas.
Los fabricantes creen que esta medida atenta contra la libertad individual: “no creemos que recurrir al paternalismo y al chantaje emocional vaya a remover la conciencia de nuestros clientes. Creemos en el consumo responsable. Esas imágenes repugnantes no se corresponden a la realidad, pues a nosotros no nos consta que nada de esto pueda suceder, de hecho las legumbres no sólo no provocan obesidad sino que reducen los niveles de colesterol. Todo esto es puro alarmismo. Y lo de los ‘fabadores pasivos’ ya es para nota” defendía por teléfono Alfredo Correa, responsable de Conservas Litoral. 

 

 “A mí me da igual, que pongan las fotos de gordos que quieran. Como si quieren poner culos con granos. Soy adulto y asumo las consecuencias. Vive y deja vivir”. Así de tranquilo se muestra Juan, de 27 años, aunque reconoce que puede ser “algo molesto” convivir con una persona que consume este tipo de conservas. “Digamos que después de una lata de las grandes puedo fundir cucharas, pero vamos, que tampoco es para tanto si se ventila un poco”.

 Según el Instituto Nacional de Estadística, los consumidores de fabada son cada vez más jóvenes y se habla incluso de casos extremos: niños de cuatro años adictos a las legumbres en conserva, víctimas de un fenómeno que en los Estados Unidos se ha bautizado como “Baby Faber”. “La desatención de sus padres podría ser la principal causa, pero en Internet proliferan foros y lugares de discusión donde los chavales se recomiendan unos a otros fabes con almejas, pote gallego… Llega el chulito de clase que dice que come fabada de lata y todos creen que parece muy sofisticado y empiezan a imitarlo. Pero el problema de base es lo bien aceptado que está socialmente, vamos a tener que cambiar eso” comenta la ministra Trinidad Jiménez.

 Desde la Organización Mundial de la Salud recomiendan encarecidamente la inserción de fotografías, pues se ha demostrado que la impresión de los mensajes “Cómo te estás poniendo”, “Quien primero lo huele, debajo del culo lo tiene” y “Comer engorda” no han tenido la suficiente efectividad. Se espera que con la inclusión de las fotografías se reduzca el consumo de fabada en un 2,3%.

Kike Garcia/elmundotoday

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