Del mismo barro

Del mismo barro

No sin cierta emoción nos ponémos el nuevo par de zapatos.

Al principio nos aprietan un poco, es natural ; sin embargo, querémos traerlos puestos todo el tiempo, un tanto para presumir y otro tanto para que vayan dando de sí , para amoldarlos .(alguna vez los zapatos no son lo que esperábamos y nos causan molestias , nos sacan ampollas , nos martirizan y prematuramente , tenemos que deshacernos de ellos .)

Un día,  gracias a los ojos de la gente, a la impiedad de algún espejo, se da uno cuenta de que están ya muy estropeados; pero los sigue usando, ustedes saben ; la costumbre , la comodidad , una especie de gratitud , un pedazo de cariño.

Hasta que de repente, andando por los escaparates de la vida , uno se vuelve a enamorar y decide que es hora de estrenar de nuevo.

El destino final de los zapatos, como el de los amores, es un bote de basura

De : “ los hermanos menores de los pigmeos “

jodidamentejodido.blogspot.com

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