Debate en torno a las peliculas en 3D

Debate en torno a las peliculas en 3D

Las películas en 3D, como las candidatas a los Oscars «Avatar» o «Up», no son las culpables de la aparición de problemas de visión en los espectadores, sino que incluso pueden servir para detectar en ellos «problemas latentes como los estrabismos», que en muchas personas generan problemas para conducir de noche o para calcular la distancia en los aparcamientos, según los expertos de VISSUM, una corporación de centros oftalmológicos.
Las personas tienen la capacidad de ver los objetos en tres dimensiones, pero para ello es necesario tener una buena visión en ambos ojos y una coordinación de la motilidad ocular sin alteraciones importantes, es decir, sin estrabismos. Esta percepción en 3D es uno de los test que los oftalmólogos hacen a sus pacientes para descartar   problemas de estrabismo.
Según el doctor Laria Ochaita, director de la Unidad de Estrabismos y Oftalmología Pediátrica de Vissum, «cuando vamos al cine a ver una película 3D, requerimos ponernos estas gafas   especiales para poder visualizar las imágenes con leves diferencias –proporcionadas por la diferencia de los cristales o filtros– y que nos permiten percibir la profundidad de los objetos».
Si al ver una película en 3D, el espectador tiene dolores de cabeza o cualquier otro síntoma sospechoso, el afectado deberá acudir a un oftalmólogo para someterse a un completo examen de capacidad de visión para que se le diagnostique la causa del problema. Así, para este experto, las películas en 3D podrían ser «un control visual para detectar patologías que han pasado desapercibidas al no haberse realizado un completo examen oftalmológico».

Por su parte, el Colegio de Ópticos-Optometristas de la Comunidad Valenciana advirtió de que las películas en 3D pueden provocar mareos, visión doble y desequilibrios en personas con pequeños problemas visuales y recomendó a aquellas personas que sufran alguno de estos síntomas viendo una proyección de estas características que se realicen una revisión binocular.
Según informó la institución colegial en un comunicado, la creciente popularidad del cine en tres dimensiones permite a los espectadores la posibilidad de ver las películas “de una forma espectacular” aunque advirtió de que no todas las personas «pueden disfrutar de esta técnica, ya que existen algunos problemas visuales bastante frecuentes, como la ambliopía y el estrabismo, que pueden impedir” que los afectados disfruten del efecto 3-D.

Medicina y Sanidad/larazondigital.es

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