Comprendo

Conprendo la ambición, las tentaciones del poder, las razones del estado, la conveniencia de arrimarse al sol que más calienta.
Comprendo
Comprendo que los ricos quieran seguir siendo ricos y los poderosos poderosos, que nadie esté dispuesto a renunciar a sus privilegios, que los países desarrollados quieran seguir creciendo a costa de la miseria del tercer mundo. Comprendo que haya que fabricar y vender armas, porque la guerra es un negocio.
Yo lo comprendo todo; lo que sucede es que no me lo creo, que no lo comparto, que no lo apoyo.
Comprendo que las cosas son así, pero a mí todavía nadie me ha demostrado que no puedan ser de otra manera. Por eso sigo fiel a la utopía. Por eso quiero hablar no de lo que es, sino de lo que podría y debería ser.
Jesus Quintero

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