Regalo de Reyes

reyes

“Luego, abriendo sus cofres,

Le ofrecieron dones: oro,

Incienso y mirra.”

Mateo 2:11

Llegaron esta madrugada los Reyes Magos con las alforjas cargadas de regalos. A nadie, o a casi nadie, le faltó el suyo:

Al presidente Felipe Calderón le trajeron una ametralladora para jugar a los soldaditos.

Al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, su propio Paseo de la Reforma, para cerrarlo cada vez que se le antoje.

Al gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, una silla con un águila, un gel para el copete y una bendición papal.

El presidente Barack Obama recibió un Premio Nobel de Física, para el cual ha hecho tantos méritos como los que hizo para el Nobel de la Paz.

Al “Chapo” Guzmán le trajeron nuevos operativos para acabar definitivamente con sus peores enemigos, los Beltrán Leyva.

“Juanito” de Iztapalapa recibió una nueva acta de nacimiento.

Agustín Carstens, un juego de doctor para diagnosticar los catarritos.

Fidel Herrera, el gobernador de Veracruz, un billete de lotería pintadito de rojo.

Mario Marín, el gobernador de Puebla, dos nuevas botellas de coñac para su colección.

Javier Lozano, secretario del Trabajo, obtuvo su credencial de afiliación al Sindicato Mexicano de Electricistas.

Martín Esparza, secretario general del SME, una notificación de corte de luz a su rancho de Hidalgo por falta de pago.

Ernesto Cordero, flamante secretario de Hacienda, encontró en su zapatito el libro Economics for Dummies.

Xavier (se pronuncia Shavier) Abreu, candidato perdedor del PAN en las elecciones de Yucatán de 2007 y nuevo director general de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, una edición en catalán de Los indios de México de Fernando Benítez.

Heriberto Félix Guerra, candidato perdedor del PAN en las elecciones de Sinaloa de 2004 y nuevo secretario de Desarrollo Social, el libro La pobreza en México y el mundo de Julio Boltvinik (para él sí en español).

Bernardo de la Garza, director de la Comisión Nacional del Deporte, recibió un manual para aprender a hacer ejercicio.

Patricio Patrón Laviada, ex gobernador de Yucatán y actual procurador federal del Ambiente, el libro Todo lo que usted quería saber sobre la ecología y no se atrevía a preguntar.

Andrés Manuel López Obrador encontró por tercera vez su juguete favorito: una banda tricolor para el pecho con el lema “Soy presidente”.

Clara Brugada, una banda para el pelo con el nombre de Juanito.

Gerardo Fernández Noroña, una nueva pancarta con el nombre Espurio para reemplazar la que tenía y que ya estaba muy usada.

A Beatriz Paredes le trajeron un mapa de Aguascalientes y a César Nava uno de Veracruz, aunque sus cartitas pedían más que unos simples mapas.

A los contribuyentes nos trajeron las facturas para pagar los regalos de todos los demás.

Pero esta vez también Melchor, Gaspar y Baltasar tuvieron su presente: una clave para que la Policía los dejara circular por la mañana en la ciudad de México aun cuando tuvieran placas foráneas.

Por supuesto que tenía que haber alzas fuertes en los precios en esta empinada cuesta de enero. Era infantil pensar que los nuevos impuestos no tendrían consecuencias, mientras que los precios de los combustibles habían sido congelados artificialmente, a un costo enorme para el país, durante meses. Pretender que los precios podían mantenerse estables en estas condiciones es no entender cómo funciona la economía.

Sergio Sarmiento/elsiglodetorreon.com.mx

Deja un comentario