La inmaculada percepcion

G39 resaca

Q’sto q’lotro

En el fondo, la cruda es un estado de inmensa espiritualidad. Le ayuda a cualquier persona a reencontrarse consigo misma, al recordar como si fueran visiones divinas escenas de lo que fue el día anterior, para dar paso al arrepentimiento y a la penitencia; le permite tener el más alto grado de humildad ya que es capaz de arrodillarse frente a un WC como si fuera el santo más milagroso del orbe, repitiendo fervientemente que nunca más lo volverá hacer.

Los síntomas que frecuentemente acompañan a este estado catártico como son el dolor de cabeza, el estómago revuelto, el constante ir y venir de los alimentos, los escalofríos, las ojeras, la temblorina así como la mirada perdida y la poca tolerancia a la luz y al ruido son absolutamente democráticos, no respetan nivel socioeconómico ni sexo, son apartistas y socialistas.

No requieren la aprobación de ningún diputado ni el decreto de ningún gobernante.

Pues bien, 2010 será lo más parecido a amanecer con cruda, después de una borrachera que duró 365 días.

Sólo para empezar a sentir náuseas, la gente se despertó el 1 de enero con un IVA de 16%, un incremento al ISR de 28 a 30%; 3% en algunos servicios de telecomunicaciones y ya no será opción mantenerse borracho para evitar que llegue la cruda, porque se puso un gravamen a la cerveza de 26.5 por ciento.

Esto sin contar con las alzas en la gasolina, la tortilla, el agua, el gas, vamos hasta lanzarse a las vías del metro va a salir más caro.

Si 2009 convirtió a los mexicanos en mineros o buzos por aquello de estar tocando fondo o descubrir nuevas profundidades en la crisis todos los meses, 2010 podría volverlos monjes tibetanos ya que se requerirá mucha paciencia para ver signos reales en la recuperación del mercado interno y del poder adquisitivo.

Afortunadamente para los gobiernos de todos los niveles no faltará el pan y el circo en varias pistas: el Mundial del Futbol, los tan traídos y llevados festejos del Centenario y del Bicentenario de los cuales se ha dicho que se va a tirar la casa por la ventana, o bueno lo que queda de ella. Tal vez Andrés Manuel López Obrador quiera realizar su Bicentenario legítimo, para darle más color a las festividades.

Por si esto no fuera suficiente, es probable que finalmente el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto se case con la Gaviota, lo que podría tranquilizar a las Bolsas financieras de todo el mundo y darle a la gente horas y horas de entretenimiento con los pormenores de la boda; que si el diseñador del vestido de la novia, que si el proveedor del banquete, los invitados, la luna de miel, etcétera, es más no sería descabellado que sea el gobierno federal y no una revista de espectáculos el que ofrezca pagarle a los novios la boda, con tal de tener entretenida a la gente.

El gobierno del Distrito Federal seguirá pensando qué nuevos récord Guinness romperá, ahora podría ser la torta de jamón más grande del mundo o el pastel o el tamal o el mayor número de personas saltando en un pie al mismo tiempo, haciendo como pato o como chango.

Pero en medio de todo esto, la política no descansará —desafortunadamente— habrá elecciones estatales en 13 estados, diez de los cuales elegirán gobernador. 2010 será el gran laboratorio electoral. El PAN luchará con todo por defender Baja California y Aguascalientes, donde su gobernador tiene una reputación mezcla del Fabiruchis, con Hugo Sánchez y Silvio Berlusconi, región 4; el PRD buscará primero luchar contra sí mismo y luego vencer a los otros partidos para mantener Zacatecas y el PRI intentará que no pase ninguna tragedia del tipo de la guardería ABC de Sonora, para conservar lo que tiene y arrebatarle algún gobierno a sus contrincantes.

Además los suspirantes de todos los partidos comenzarán a darse lindas patadas por debajo de la mesa para irse posicionando de cara a 2012.

El problema de esta cruda de 2010, es que aunque los mexicanos vayan a jurar ante la Virgen de Guadalupe que no lo volverán hacer, se van a tener que aguantar unas cuantas semanas con los síntomas de la fiesta de 2009, que dicho sea de paso, nadie les preguntó si querían ir.

Vianey Esquinca/excelsior.com

Deja un comentario