Heroes mexicanos

Heroes mexicanos
Gilberto Bosques

Muy interesante la encuesta nacional del Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) levantada en noviembre pasado. Entre otros temas, le preguntaron a una muestra representativa de adultos mexicanos cuál era el personaje histórico del que se sentían más orgullosos. Las respuestas fueron espontáneas. Los dos héroes que causan más orgullo entre los mexicanos son Benito Juárez con 29% de las menciones y Miguel Hidalgo con 24 por ciento.

Le siguen, ya lejos, dos héroes revolucionarios: Francisco Villa y Emiliano Zapata, ambos con 7% de las respuestas. Vienen, después, los Niños Héroes de Chapultepec con 4%, José María Morelos con 2% y el emperador Cuauhtémoc con 1.5 por ciento. En la lista luego aparece un personaje que, de acuerdo a la historia oficial, no debería ser considerado como héroe sino como villano: Porfirio Díaz con 1.5% de las menciones. Redondeando las respuestas a un punto porcentual, aparecen en orden descendente los siguientes personajes de nuestra historia: Lázaro Cárdenas, Vicente Guerrero, Francisco I. Madero, Josefa Ortiz de Domínguez, Venustiano Carranza, Netzahualcóyotl e Ignacio Allende.

Nótese que el héroe más contemporáneo es Lázaro Cárdenas quien tuvo su momento de gloria cuando, como Presidente de la República, nacionalizó la industria petrolera en 1938. Desde entonces, de acuerdo a los mexicanos, no hemos tenido ningún otro héroe del que valga la pena sentirnos orgullosos.

No es que falten. Lo que pasa es que no hay un esfuerzo de las instituciones por buscarlos y darles el lugar que se merecen en nuestra historia. Menciono a uno: don Gilberto Bosques.

Nació en 1892 y murió a los 103 años en 1995. De joven, todavía en la adolescencia, se unió al movimiento revolucionario. Fue uno de los partidarios más fervientes del presidente Cárdenas. Bosques siempre tuvo convicciones políticas contrarias al fascismo, un movimiento que en los años veinte, treinta y cuarenta era bastante popular en el mundo y en varios segmentos de la sociedad mexicana.

Como cónsul de México en Marsella, en la Francia de Vichy, don Gilberto se jugó la vida para proteger a miles de republicanos españoles y de judíos que, en ese momento, eran perseguidos con ferocidad para matarlos. Les expidió visas para que viajaran a México y así salvaran la vida, incluso contraviniendo la política migratoria restrictiva de las autoridades mexicanas. En muchas ocasiones, hasta les pagó el boleto del barco a los refugiados. Cuando México le declaró la guerra a las potencias del Eje, Bosques fue detenido por los nazis. El diplomático estuvo un año preso en la ciudad de Colonia en Alemania.

¿No merece don Gilberto Bosques ser considerado un héroe mexicano? ¿Qué han hecho las instituciones para darle su lugar en la historia? ¿No merecería por lo menos una estatua o que su nombre se inscribiera en letras de oro en el Congreso?

Un país necesita héroes que sean referencia de los valores que la sociedad quiere emular. Don Gilberto es un excelente candidato. Y hay otros más: mexicanos que han dado su vida por mejorar este país. Hay que buscarlos, encontrarlos y darles su justo reconocimiento.

Por cierto, como un dato curioso, la encuesta de GCE también le preguntó a los mexicanos de qué personajes contemporáneos se sienten más orgullosos. A los encuestados se les presentó una lista. En orden descendente, la población respondió sentirse orgullosa de Pedro Infante, Octavio Paz, la Selección Nacional de Futbol, Julio César Chávez, Lorena Ochoa, Cuauhtémoc Blanco, María Félix y Joaquín López-Dóriga.

La población respondió sentirse orgullosa de Pedro Infante, Octavio Paz, la Selección de Futbol, Julio César Chávez, Lorena Ochoa, Cuauhtémoc Blanco, María Félix y Joaquín López-Dóriga.

Leo Zuckermann/excelsior.com

Deja un comentario