Chistes

Chistes

Llega un tipo a su casa, de madrugada, cayéndose de puro borracho, y le dice a su mujer con voz estropajosa:
– Berta… ¡Voy a amarte!
– ¡Como si te vas a Júpiter, mamón, pero a mí déjame dormir!

La mujer le dice al marido:
Oye, Alberto, ¿por qué nunca se te ha ocurrido comprarme flores?
¿Para qué? Si todavía estás viva.

Iban dos amigos por la calle y uno le dice al otro:
– Tengo ganas de hacerle el amor a Inés Sastre otra vez.
– ¿Cómo que otra vez? – le pregunta sorprendido el amigo.
– Es que ayer también tuve ganas.

Un tipo está en la fila del supermercado, cuando una rubia escultural le saluda agitando la mano, y le lanza una de aquellas sonrisas estremecedoras.
El tipo mira hacia los lados, hasta que se convence que es con él.
Decidido, deja la fila y se acerca a la bella mujer. Suavemente le dice:
-Disculpe… ¿nos conocemos?
Ella le responde con una sonrisa encantadora:
-Pues… tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el padre de uno de mis niños.
El tipo se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja gran
velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le
fue infiel a su esposa. Extrañado le dice:
-¡Ohh! no me diga que usted es aquella stripper con la que hice el amor completamente borracho sobre la mesa de billar en la despedida de soltero de mi amigo, mientras una de sus amigas me flagelaba el culo  con un látigo.
-Bueno… no exactamente, responde ella visiblemente avergonzada. Yo… soy la nueva profesora de su hijo…

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