OUI-JA

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Un matrimonio abatido por la reciente pérdida de un hijo de solo siete años de edad decide recurrir a una sesión de oui-ja para contactar con el espíritu del pequeño. El padre prepara una tabla improvisada sobre una cartulina y la madre saca del armario un vaso limpio que utilizarán para apoyar sus dedos. Apagan las luces y encienden un par de velas.
-Cariño, ¿estás ahí?- pregunta la madre mientras apunta la mirada hacia las tinieblas.
La oui-ja contesta No. Ambos tiemblan horrorizados.
-¿Quién eres? -dice el padre.
Soy Cobi, la mascota de los Juegos Olimpicos de Barcelona 92, responde la oui-ja.
Tras unos instantes de confusión y silencio, la madre consigue articular las siguientes palabras:
-Queremos hablar con Eric.
El vaso no se mueve. La oui-ja no responde. El padre vuelve a formular la misma pregunta. Nada.
La madre enciende la luz y apaga las velas con un suave soplido. El padre arruga la cartulina y la lanza a la papelera. Durante el resto de sus vidas, jamás comentan lo que ha ocurrido.

fuente:hongosblog

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