De a poco

enrique_pinti

Yanqui: Si ustedes no tienen superoblación, no tienen pobreza, no tienen huracanes como en la Florida por ejemplo que vienen esos huracanes con nombre de mujer o de hombre, ¡ahí viene Anita, ahí viene Andrés! y te hacen mierda una ciudad íntegra, si ustedes no tienen los terremotos que tenemos en los Ángeles en California, ¿por qué están tan mal?

Pinti: Nos fuimos a la mierda nosotros.

Yanqui: ¿Pero cómo se fueron a la mierda?

Pinti: De a poco… uno se va a la mierda de a poco, uno no se da cuenta, ojala se diera cuenta antes, uno se está peinando un día los tres o cuatro pelos en el peine y cuando te queres acordar estas pelado, empezás a olvidarte de todo, empezás a no ver, ¡no veo nada de noche, no veo nada de noche! ni de día, nunca más ves, pero como no querés ponerte los anteojos porque eso es recibirse de viejo choto empezás a hacer mierda los ojos tratando de averiguar que son esos bultos que se menean en la oscuridad. Llega un momento que no sabés si las cosas están paradas, se mueven, no tenes idea, decís ¿Qué es eso? Un árbol, un auto, ¡no! salí, te va a pisar, salís cagando. Empiezan las contracturas, no se van las contracturas, no como cuando uno era joven, ¿no es cierto? ¿Viste cuando uno era joven?…nada, te hacen un masaje, te arreglan de un lado y te cagan del otro porque estás echo mierda por la osteoporosis o por lo que sea, entonces ya estás como un colchón: el colchón cuando está mal hay que tirarlo no se puede rellenar, y uno es un colchón. Te das cuenta porque te empiezan a salir picos de loro, porongas de ganso, hernias de disco, todo te sale, hecho bolsa empiezan las contracturas las mierdas, nada, todo te resulta más alto o más bajo, nada es como a tu medida como cuando eras joven, ¡Estos coches son demasiado bajos, mira estos japoneses de mierda, mira lo que hacen!, no, no, no, se me descoloco un menisco, no me agarres de la mano que tengo un reuma no se que mierda pasa, un reuma deformante que ahora me vino.

Los colectivos te quedan a tres kilómetros de alto, parecen la cordillera de los Andes, ya no podés subir, en movimiento ni hablar, pero ni quieto podés subir. Yo las veo a las viejas, “empújeme el culo, joven que no llego”, “no arranque, no arranque chofer por favor que todavía no subí, puedo ser su madre” ¿Mi madre vos, vieja de mierda? Ponen segunda arrancan y te llevan flameando tres cuadras, te arrastran por el piso, nadie te tiene consideración, los jóvenes te empujan, ¡Camine mas rápido! ¡Vuelva al nicho abuela! Y así, hecho bolsa, empezás a hablar de temas que nadie conoce, de músicas que nadie escuchó, nombrás películas que la gente se queda pensando, ¿En qué época se estrenó? ¿Era muda?

Y un día se te escapa un pedo, ¿Como puede ser? Yo era un maestro reteniendo pedos, y ahora ¿Qué es esta incontinencia? En un ascensor lleno de gente, todo el mundo sabe que fuiste vos, sos el que pone más cara de boludo, después son dos pedos, tres pedos, cuatro pedos. Las mujeres se ponen osteoporósicas. Después de los 40 años se les empiezan a desgastar los huesos, a quebrar las caderas, empiezan a tocarse las tetas todo el día, ¿Donde está el bulto?, ¿¿donde está el bulto?? Las que se pusieron siliconas se le pudren después de los cuarenta años, se revientan los culos, se caen las tetas, tienen que operarlas de las cuatro tetas, las dos buenas, las dos malas, y finalmente les terminan extirpando un pecho, ¡Soy una castrada soy una desgraciada, me siento mal, no quiero hacer más el amor! Y no hacen el amor con nadie, se vuelven frígidas.

Los hombres después de los cuarenta empiezan a joder con la próstata, mean mean y vuelven a mear, mean, mean y vuelven a mear, después viene el período en que no meas más, parece que vas a mear pero no, es una falsa alarma. Te arde, te pica, meas torcido, no se te para ni con el himno armenio, ya después se te baja, sos impotente, así que entre el hombre impotente y la mujer frígida cojer no es un pecado, es un milagro. ¿Cómo se va a poder hacer? No fifás, no comés, todo te cae mal, ardores de estómago, se te escapan los pedos, se te caen los dientes, estás pelado, y así con la chata incorporada hecho una masa de huesos osteoporósicos estás hecho bolsa en la cola de la jubilación y decís, ¿Como empezó todo esto? ¡De a poco empezó!

Monologo de Enrique Pinti

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