Chiste

rana3

Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz. Se agachó y descubrió
que quien le hablaba era una ranita:
– “Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra en todos los placeres de la carne y el amor.
La reina mala, envidiosa de mis encantos, me convirtió en rana, pero si me das un beso, volveré a ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso temperamento y mi ardiente concupiscencia pueden producir”.
– el viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo. Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy desconcertada:
– ¿Qué? ¿No me vas a besar?
– ¡No! -Respondió el viejecito – A mi edad es más divertido tener una rana que habla, que unamaniática sexual.

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