El placer de pagar impuestos

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Hay dos cosas que podemos tomar con certeza en esta vida, una de ellas es la muerte y la  otra es el pago de impuestos.

Aparentemente el mexicano, encuentra consuelo en creer y esperar que el gobierno, ente paternalista, proporcione educación pública de alta calidad que nos permita competir en el entorno actual, servicios médicos modernos que cubran a toda la población, transporte público eficiente en todas sus modalidades, y otros servicios como agua, luz, drenaje y manutención de tesoros arqueológicos, etc.

El primer problema es que nunca hemos dejado de ver al gobierno como alguien que “da y otorga” y no hemos terminado de darnos cuenta que el gobierno es un servicio caro que nos cuesta.

Lo curioso es que esperamos que esto se haga sin pagar impuestos.

Nadie está feliz de pagar impuestos pero en otros países el evasor de impuestos se le considera un ente negativo, como que no “jala” parejo. En México el evasor de impuestos se le considera como una persona ocurrente que se sabe defender. El encontrar formas de no pagar impuestos se ha vuelto casi un deporte nacional.

La raíz de esta forma de ver las cosas, siento que se encuentra en varios factores:

  1. Complejidad en la forma de pagar los impuestos. Es tan enredada la metodología de pago que en un esfuerzo por cumplir debidamente se acaba pagando más en servicios contables que en el pago del mismo impuesto, el numero de horas que se deben dedicar a la preparación del pago de los impuestos es creciente y muy significativo, interfiriendo con el tiempo que se dedica a la producción, venta y generación de utilidades.

La misma complejidad hace que sea virtualmente imposible pagar de forma correcta por la que el causante siempre esta expuesto a multas, recargos y castigos.

  1. Desigualdad. La carga mas fuerte y todos los aumentos caen de inicio sobre el “causante cautivo” o sea los empleados que trabajan dentro del sistema formal. Aparentemente se beneficia al comercio informal.
  1. Existe la percepción de que los grandes causantes, bancos, grandes multinacionales, etc. no pagan impuestos, o por lo menos la parte que les corresponde.
  1. Existe también la percepción de que el gobierno (ejemplo diputados y senadores) autorizan fuertes aumentos en sus percepciones propias al tiempo de que recortan los presupuestos de servicios de beneficio directo a la población como son educación cultura, medicina, deporte, etc.
  1. Percepción de que los políticos roban.
  1. La defensa departe de algunos partidos de grupos pertenecientes a la economía informal, que claramente no pagan impuestos, ejemplo tianguistas.
  1. Percepción de que en México se pagan impuestos como en países de primer mundo y recibos servicios como país de tercer mundo.

Mientras que el mexicano no sienta que recibe algo justo a cambio de los impuestos que paga, va utilizar toda su inventiva para encontrar formas de no pagar. No importa como se legisle la reforma fiscal esta va a tener poco éxito.

El causante mexicano tiene que encontrar una forma de pagar sus impuestos de forma sencilla y eficiente. También el gobierno tiene que mostrar de forma transparente la forma de que los impuestos están siendo aplicados y ofrecer servicios de calidad. Sólo de esta manera romperemos con el círculo vicioso que tanto daño hace de: yo hago como que te pago impuestos y tu haces como que proporcionas servicios.

Ricardo G. Mayer

Asesor Financiero

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