Secuencia de sonidos, ritmos, melodías y silencios: la música es el arte más primitivo, el más esencial y el más poderoso de todos los lenguajes. Su capacidad no se limita a la (nada trivial) transmisión de emociones, también es capaz de trasladarnos en el tiempo y es un vehículo sónico que puede transportarnos geográficamente sin la necesidad de desplazarnos físicamente. A través de la música se puede hacer un mapa hecho de sonidos y (¿por qué no?) podría hacerse una compilación de música sobre los mapas —como lo mostró recientemente un ejercicio hecho por el sitio Citylab.

Al hablar sobre la existencia de temas musicales relacionadas a los mapas, el equipo editorial del sitio se dio a la tarea de hacer una lista musical que se enfocara justamente en esos hermosos instrumentos, producto de la imaginación y la ciencia —un ejercicio taxonómico tan interesante como inspirador. El resultado es una playlist titulada Maps… They Don’t Love You Like I Love You de casi cinco horas compuesta únicamente por canciones que refieren a sucesos cartográficos, literal y metafóricamente. Haciendo uso del alcance de su plataforma, el equipo de Citylab también invitó a sus lectores a proponer temas con dicha temática para que éstas formen parte de su lista.

En este extraño ejercicio conviven dos de los rasgos característicos de nuestra especie: la musicalidad y la necesidad de taxonomías. La primera implica darle sentido al mundo a través de  lo intuitivo y lo emocional usando un lenguaje universal —uno que no necesita conocimientos previos o códigos para tocar nuestra interioridad. La segunda es, tal vez, un intento por volver objetivo y ordenado el universo, por darle forma y encontrarle un sentido. Finalmente, los mapas (guías que son la inspiración de esta lista) son herramientas basadas en la gran ficción que es la cartografía, cartas que tienen una belleza propia y que conjuran realidades profundas.

 

 

Imagen: New York Public Library – Digital Collections

https://www.faena.com/aleph/es/articles/