MÚSICOS SE REÚNEN A LA DISTANCIA E INTERPRETAN LA ‘ODA A LA ALEGRÍA’ DE BEETHOVEN (VIDEO)

LOS MÚSICOS DE LA ORQUESTA FILARMÓNICA DE ROTTERDAM, TAMBIÉN EN CUARENTENA POR EL COVID-19, ENCONTRARON LA FORMA DE REUNIRSE PARA INTERPRETAR LA 9ª SINFONÍA DE LUDWIG VAN BEETHOVEN

Músicos se reúnen a la distancia e interpretan la 'Oda a la ...

Como millones de personas en Europa (y, de hecho, en buena parte del mundo), los músicos de la Orquesta Filarmónica de Rotterdam, de los Países Bajos, también se encuentran en cuarentena debido al brote del coronavirus COVID-19, cuyos contagios fueron in crescendo desde inicios de este año hasta alcanzar el grado de pandemia.

Con todo, estar en aislamiento no les impidió seguir haciendo música, sobre todo en este momento en que las artes han demostrado ser un salvavidas valioso en circunstancias adversas. Organizaciones como la Ópera de París, la Filarmónica de Berlín, la Ópera de Nueva York, grupos teatrales de España, entre otros, han puesto a libre disposición sus grabaciones y transmisiones, para así aliviar a las personas confinadas en sus hogares durante este tiempo. Además de la intención de entretenimiento y ocupación que puede haber en estas iniciativas, se puede advertir también cierta solidaridad por hacerle a otras personas más llevadera esta circunstancias adversa.

Y esa solidaridad fue justamente lo que animó a los músicos de la Filarmónica de Rotterdam, quienes se reunieron por medios virtuales para interpretar un fragmento de la 9ª Sinfonía de Ludwig van Beethoven, estando cada músico en su hogar. 

Cada uno de los diecinueve intérpretes que se unieron a esta acción grabó el final de esta pieza, sin duda una de las más conocidas del genio de Bonn, la parte que corresponde a la llamada “Oda a la alegría”. Este fragmento, cabe mencionar, fue adoptado por la Unión Europea como su himno oficial desde 1972. Pero más allá de esto, ya desde algún tiempo atrás la “Oda a la alegría” adquirió una significación muy cercana a lo decididamente humano, como si en su música (y la letra que la acompaña, tomada de un poema de Friedrich Schiller) se condensaran los valores que mejor representan a nuestro género: la fatalidad, el heroísmo, el drama, lo sublime, la humildad, etcétera.

Los músicos sumaron su parte a un mismo video y añadieron después la mezcla de audio, esto último en razón del elemento coral que también forma parte de la composición y que en estas circunstancias hubiera sido muy difícil interpretar.

En esta época, las salas de conciertos y teatro poco a poco han ido cerrando y con esto, se han convertido en espacios de silencio y sin luz. Como muchas personas, la comunidad artística y en este caso los músicos, han aprovechado las herramientas tecnológicas y el Internet para seguir difundiendo sus actividades artísticas.

Te compartimos el video de esta bella interpretación. 

https://pijamasurf.com

JAIME TZOMPANTZI: POEMAS

JAIME TZOMPANTZI: POEMAS

Elogio al dextrometorfano

1 de mis gatos, ser vivo superior,

me dijo que la eternidad es cerrar los ojos

Es muy tierno poseer el don de la teletransportación

Otro de mis gatos

Ser vivo favorito de la vida

me dijo:

Vas a ser el fantasma más guapo de tu colonia

Vas a encontrar el amor en un ovni.

Tengo 2 amigos enfermos

y cuando caminan por la avenida

son más grandes que los edificios

Tengo dos amuletos

y uno son tus ojos

y los tengo inyectados en mis brazos.

Una noche una desconocida me tomó del hombro y me dijo

“Eres moreno como la madrugada”

“Eres concupiscente como las rosas”

“Eres el chico de la neblina azul”

Y  todas las cosas a mi alrededor se sonrojaron

Y todas las cosas a mi alrededor se enamoraron de mí

Y a todas les rompí el corazón

Gracias imaginación por crear las drogas

                 Gracias por las abejas

                  Gracias por los amigos

Muchas gracias por las caderas

4 personas solas en el fin de la humanidad

y estaba  muy divertido en una fiesta

hablando sobre chicas y filosofía

cuando de pronto desaparecen todos

como desprendidos del álbum

como el seguro en la puerta del automóvil

como íconos del escritorio eliminados

estaba muy divertido en una fiesta

y creo que me quedé dormido

pero no recuerdo

y ahora sólo hay gelatina roja

temblando

pero cómo

si ya no hay nadie

estoy sólo frente a una multitud sin sombra

en un pueblo de fantasmas que me ignoran

veo un zombie,  primero me mira a los ojos

y luego  me evita

sigo caminando

en un prado rodeado de vacas un ovni pasa de largo

y las hermanas de la misericordia han muerto

reproduzco música y no quiero bailarla

se caen las cosas, los cables, los puentes,

no hacen ruido

estaba en una boda bebiendo mucho y ahora no logro ponerme ebrio

aunque he tomado ya 3 botellas del mejor vino

de superama

Estoy solo en mi cuarto del mundo y bailo feliz

y el templo del amor es aquí, aunque no existe ya el amor

Para escapar de un antro en ruinas te espero en la punta de la escalera.

Un terremoto derrumbará el antro donde trabajamos

y nos moriremos todos ,

como hermanitos que no se conocieron

que no sabían que iban a morir juntos en una fiesta,

que sus gritos amigos en el último momento

eran hace unas horas sólo el paisaje de una rumba aplastadora

que colapsó el edificio de nuestros nervios.

Un terremoto nos sepultará entre nuestras propias luces

Y pensaremos todos, un micro segundo antes de la angustia

En una verga o en un culo que no amamos,

pero que sinceramente idolatramos.

[A lo lejos de mi alma, sabré antes del siniestro que me gustaría salvarte

o mirarte desde las alturas en blanco y negro y ver cómo te salvas sola]

Nos moriremos a un paso del orgasmo todos tomados de las manos

Y creeré en mi propio vacío hermoso de ojos color de miel

(Tras el horizonte, en el día del apocalipsis,

un supermercado seguirá abierto)

Quiero a tu lengua en mi oído el día de la destrucción

Te esperaría en la barca en el principio de 1 lago para escapar del terremoto

En un lago que no exista en nuestros mapas,

o al que no vamos a ir porque la ciudad está programada

para desaparecer en nuestro último trago

{a la hora en que pensamos en arrecifes ocultos dentro de los departamentos}

Te esperaría en las calles de rodillas con todos mis músculos gritando

Pero en cada esquina una luz estroboscópica me hace sangrar.

Y en cada parpadeo una multitud lacerante me suplica.

Todo mi sentido mesiánico muere en las multitudes.

Pero a veces las multitudes cantan

y quizá toda la ciudad sea una fiesta que se derrumba

Y en el antro donde trabajábamos había terremotos todos los días

Y todas las multitudes me ignoraban.

Pero yo te veía correr entre la pista.

Y te veré correr entre mis muertos.

 

Jaime Tzompantzi. Ciudad de México (1994). Cree en los unicornios.

 

http://www.revistaelhumo.com/

¡Es con los pobres, carajo!

El presidente Andrés Manuel López Obrador, solitario, durante su discurso en el patio de Palacio Nacional el domingo 5 de abril (Foto: lopezobrador.org.mx)

“Con los pobres de la tierra, quiero yo mi suerte echar…”

José Martí

 

No son su “clientela”, como despectivamente la llaman los enemigos del Presidente, son 52.4 millones de seres humanos en situación de pobreza más 8.6 millones de personas altamente vulnerables a la misma; en conjunto representan el 49% de la población de este país.

Junto a ellos, desde que comenzó a trabajar en los camellones chontales, es que Andrés Manuel López Obrador, ha querido echar su suerte. Lo acaba de hacer de nuevo, en esta hora grave para México y para la humanidad, en el patio de honor de Palacio Nacional. Con rabia inusitada y un furor golpista aparentemente incontenible se le fue encima al Presidente la derecha conservadora y el coro, casi uniforme, de periodistas, intelectuales y “líderes de opinión” que se lanzaron a una nueva y masiva operación de linchamiento mediático.

“No habló de quienes realmente hacemos que este país salga adelante”, y mienten —porque sí habló de ellos, pero no sólo de ellos— y lo tildan de comunista, de populista, de ciego. Lo acusan de conducir el país al fracaso. Y todo porque su apuesta central y la de su gobierno es por los pobres. No toleran que haga tanto énfasis en ellos, que los programas de bienestar tengan ya rango constitucional, que no puedan acabar de un plumazo con “Sembrando vida”, la pensión a los adultos mayores, las becas a niñas y niños, los “Jóvenes construyendo el futuro”.

Los pobres les molestan; los irritan. Su sola existencia da testimonio del fracaso del proyecto político-económico que representan: no los ven, los niegan, los borran; “pobre imbécil”, te dicen para insultarte. Les desagrada profundamente que, en defensa de su apuesta de vida López Obrador invoque incluso el evangelio: “su evangelio”. ¡Sacrilegio!, gritan y desgarran sus vestiduras porque un presidente juarista como Andrés Manuel cita al Papa, esas y esos que no dijeron nada sobre la evidente ruptura del Estado laico que se produjo con Salinas de Gortari, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto postrados ante el pontífice en turno.

Ya se les olvidó que en el pasado revolucionario de América Latina hay más cruces que hoces y martillos, y que pesa más la “opción preferencial por los pobres”, la palabra de Monseñor Óscar Arnulfo Romero y de Ignacio Ellacuria que los dogmas del partido comunista. Ya se les olvidó también que “en el nombre de Dios” actuaron los escuadrones de la muerte y que su caudillo Felipe Calderón alzaba, como Francisco Franco, una cruz y una espada ensangrentadas.

Como nunca antes, los conservadores se sienten en condiciones de librar lo que consideran será “la batalla decisiva” en contra del gobierno democrático de López Obrador. Apuestan a que la muerte y el caos se ceben, como siempre, en los más pobres. Tienen —salvo honrosas excepciones— el apoyo de los medios de comunicación y a los más rapaces e ideologizados entre los barones del dinero.

Como no tienen al ejército han establecido lazos con el crimen organizado y esperan que esos de los que hablan con tanto desprecio caigan derrotados por el virus o terminen seducidos y se alcen en contra de quien ha apostado su vida por ellos. Quieren tumbar a López Obrador. Se empeñarán a fondo, estoy seguro. Fracasarán, también estoy seguro. No entienden que no es contra ellos, carajo, sino con los pobres porque esa es la única apuesta sensata.

 

https://www.milenio.com/opinion/epigmenio-ibarra/itinerarios/es-con-los-pobres-carajo

Contra la dictadura del coño ‘perfecto’

          

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No existe una vulva prototípica. Aunque el porno, los anuncios o incluso algunos dibujos animados se hayan empeñado en hacérnoslo creer. La dictadura de la uniformidad también ha tratado de imponer unos genitales femeninos de rostro lampiño, piel rosada e incólumes formas ovaladas.

Por eso, intervenciones como la labioplastia, que consiste en operarse los labios mayores y menores para darles un aspecto más canónico, han aumentado en países occidentales. Proliferan las cremas hidratantes, los geles para depilaciones quisquillosas o hasta el aclarado de tono epidérmico. Y surgen dudas a la hora de valorar nuestros propios órganos íntimos: ¿Serán normales?

The Vulva Gallery

La pauta marca una estética que desconcierta a cualquiera. Muchas personas se observan con curiosidad y hasta con miedo. Descubren todo un mundo alejado de aquellos bocetos preescolares de la u y el palito. Algunas dudan, otras se sorprenden y –salvo casos de fuerza (y perjuicios) superiores– unas cuantas llegan al complejo o la desesperación.

Contra estas reacciones ha actuado la ilustradora holandesa de 29 años Hilde Atalanta. En 2016 creó The Vulva Gallery, una web y un perfil en Instagram que recopila distintos tipos de vulva. Los traza a pinceladas para «celebrar la diversidad» y mostrar que «todas las vulvas son bonitas».

Todas, sin depender del género. Un concepto utilizado para adornar autobuses que, en su opinión, no depende de una anatomía concreta. Por eso se lanza así antes de las preguntas que responderá por correo electrónico:

«The Vulva Gallery es una plataforma inclusiva, que no se atiene al género y da la bienvenida a todos», arranca, «tener una vulva no condiciona el sexo: muchas personas con este órgano no se definen como muje». «Uso términos que engloban a la gran variedad de identidades de género que existen. Por nombrar algunas: transgénero, no binario, agender, género fluido, bigénero, genderqueercisgender, pangender, trigender o polygender», enumera Atalanta.

The Vulva Gallery

The Vulva Gallery

Ahora sí. Despejada la aclaración, Hilde Atalanta narra cómo inició este proyecto al mudarse de «un pequeño pueblo neerlandés» a Ámsterdam, la capital. Aquí asistió a una conferencia en la universidad (donde estudiaba Psicología Clínica) sobre el aumento global de la labioplastia.

«Me pregunté el porqué y comencé a investigar», recuerda. Nada que ver –señala– con inseguridades propias o con una pubertad agitada. «Noté que las representaciones de vulvas en los medios convencionales carecen a menudo de heterogeneidad, y que no hay muchas personas que hablen abiertamente sobre la diversidad genital», expone.

«También se me ocurrió que, cuando era niña o adolescente, nunca traté el asunto. Las clases de salud sexual solo se centraban en la biología y en la prevención de enfermedades o de embarazos prematuros».

Lo que encontró a su alrededor fue parecido: mucha ignorancia sobre la multitud de tipos de vulva y una creencia extendida de que la nota más alta correspondía a aquella rasurada, de prominentes labios mayores y un tímido clítoris.

«Fue entonces cuando decidí comenzar The Vulva Gallery, compartiendo una vulva ilustrada por día, educando sobre la anatomía y fomentando una conversación abierta sobre la vulva y sus derivadas», apunta.

«Surgió como algo minúsculo, con dibujos basados en mi imaginación y conocimiento mezclados con imágenes que encontré en internet», prosigue, «y pidiendo ejemplos».

The Vulva Gallery

El eco de The Vulva Gallery fue «increíble»: se fijaron medios internacionales, recibió mensajes de miles de personas que «agradecían la galería y que decían que les había cambiado su punto de vista» y hasta logró que algunas usuarias cancelaran su próxima cirugía. «Me conmovió que algo tan aparentemente simple pudiera tener efectos tan grandes, incluso cambiando vidas», sonríe.

Con 360.000 seguidores en estos momentos, la baraja de opciones resulta mareante. Vulvas pelirrojas o de un azabache ensortijado, con piercings o depiladas en variopintas formas geométricas, pulposas o de corte anguloso, simétricas o con cierta cojera lateral: difícil elaborar un patrón. Una de las puntualizaciones a las que recurre Atalanta suele ser el uso del término vulva en lugar de vagina:

«Comprende toda la parte externa de los órganos genitales: el monte de Venus, los labios mayores y menores, el clítoris y su capucha, el meato urinario, las glándulas vestibulares y sebáceas, la apertura, la hendidura pudendo, el triángulo urogenital (parte anterior del perineo) y el vello púbico», arguye. «No deberíamos reducir nuestros genitales solo a su estructura interna, cuando hay mucho más que eso».

The Vulva Gallery Contra la dictadura del coño ‘perfecto’

Hilde Atalanta se atreve a acompañar cada modelo con su historia personal y con alguna lección relacionada. «La mayoría trata sobre cómo el individuo ha luchado con su físico y cómo ha superado esos sentimientos de inseguridad (o cómo estos sentimientos todavía juegan un papel importante en sus vidas)», anota.

Una ilustración de febrero, por ejemplo, proviene de alguien que «deseaba estar en la galería» y que tuvo una batalla –a su pesar– con el «arbusto»: «Me hacía la cera para complacer a mi primer novio», detalla.

También se enfrentó a un conflicto con su clítoris, demasiado prominente y alargado: «Con otra pareja que señaló estas cualidades me sentí extraña, poco femenina, fea», comenta, «hasta que ahora, seis años después, me doy cuenta de que sí, es raro, pero como los son todos. Estoy muy contenta de que haya páginas que normalicen la pluralidad. ¡Gracias!».

Contra la dictadura del coño ‘perfecto’

En este caso, la autora de esta tribuna pública del coño refleja los beneficios orgásmicos de un clítoris exuberante. En otros, Atalanta glosa las causas del acné genital, la gama de posibilidades para controlar la menstruación o los beneficios del vello púbico. Su intención: romper con la uniformidad impuesta por la sociedad.

«En la pornografía mainstream no se muestra mucha diversidad. La mayoría de los actores y actrices son delgados y blancos, y sus genitales están claramente retocados. Soy consciente de que hay diferentes tipos de pornografía, pero es una minoría en comparación con la difundida y promovida a nivel mundial», reseña.

¿Qué falta? «Definitivamente, necesitamos una mejor educación sobre salud sexual en la que la diversidad corporal juegue un papel importante», enfatiza. «Lo que vemos comúnmente en los medios no es muy representativo de la variedad natural de las vulvas, pero sí tiene una gran influencia en cualquier joven que lo vea, con o sin este órgano», reflexiona, «ya que se tiende a separar unas buenas o bellas –rosadas con labios pequeños– y otras malas o poco atractivas».

Contra la dictadura del coño ‘perfecto’

Esto conduce a pérdida de autoestima o a vivir en busca de un ideal de belleza impuesto, incide. «Diversidad, respeto y empatía», argumenta. Así se les brinda confianza y una actitud abiertas. «Estos valores les enseñan que aunque se tengan unos gustos personales concretos, no se tiene el derecho de ser grosero ni de hacer comentarios ofensivos», zanja.

«Al final, incluso con nuestros antecedentes culturales y religiosos y nuestras diferencias de apariencia, todos somos humanos». Abajo, pues, la dictadura del coño perfecto.

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Científicos lanzan una nueva advertencia a la humanidad: los insectos están desapareciendo

Han publicado un extenso documento de medidas de conservación y un manifiesto para recordar la mala situación en la que están unos animales de los que depende nuestro futuro

Multitud de estudios han detectado un declive en las poblaciones y la diversidad de insectos

Los científicos y técnicos que están repartidos por todo el globo son los que pueden mirar a través de un telescopio o leer un sismógrafo para alertar de la visita de un asteroide o la erupción de un volcán. También son los que estudian el clima y tratan de predecir cómo cambiará y los que hace años encontraron evidencias de que el mundo no estaba preparado para afrontar una gran pandemia, como la que ahora está sacudiendo los cimientos de nuestra sociedad. Pero, como pasa en cualquier película de catástrofes, los políticos y demás responsables no siempre escuchan a los científicos.

Desde hace años están avisando de algo que muchos pensarán que es irrelevante: los insectos están desapareciendo. Ni siquiera hay medios para comprender qué está pasando globalmente, pero en sitios muy distantes se ve cómo cae la abundancia y la diversidad de especies de muchos de estos animales. Esto estaría mal por sí solo, pero resulta que los insectos son esenciales para la supervivencia de casi todos los demás animales terrestres y también para la supervivencia de las plantas; de hecho, el biólogo Edward Osborne Wilson dijo de ellos que « son la base de los ecosistemas y las pequeñas cosas que mantienen el mundo en funcionamiento». Además, el hecho de que desaparezcan es un síntoma de que los engranajes de la naturaleza están fallando a causa de la presión humana.

Esta semana, un grupo de 30 científicos ha publicado un manifiesto en la revista « Biological Conservation» donde han recogido «lo que saben sobre las causas que están detrás la extinción de los insectos, sus consecuencias y sobre su impacto negativo para la humanidad», tal como han escrito en el artículo. Este texto está inspirado en los manifiestos publicados por la «Alianza de científicos del Mundo», un grupo de miles de investigadores que ha lanzado ya dos advertencias sobre la necesidad de detener la destrucción del medio ambiente. Además, lo han acompañado de otro artículo donde han propuesto una extensa lista de soluciones para mitigar la desaparición de los pequeños insectos.

Las causas de la desaparición

«Estamos causando la desaparición de los insectos a través de la destrucción de hábitats, su degradación y fragmentación, el uso de sustancias contaminantes y dañinas, la dispersión de especies invasoras, el cambio climático global, la sobreexplotación y la co-extinción de especies que dependen de otras», escriben los autores del artículo.

Por poner algunos ejemplos, la deforestación, la expansión del suelo destinado a agricultura, la urbanización o las presas acaban con muchos hábitats de los animales, a la vez que crean parches de naturaleza no conectados entre sí donde es más difícil la supervivencia de sus habitantes. El uso del suelo también provoca que desaparezcan muchas charcas y la polución se ceba con todos los ecosistemas acuáticos. Además de todo esto, los insecticidas matan a innumerables especies de forma inespecífica.

Los servicios de los que depende la humanidad

La desaparición de estas especies tiene unas consecuencias que van más allá de la mera estadística. «Con estas extinciones, perdemos mucho más que especies», escriben en su artículo. Tal como explican, se pierde biomasa, diversidad, una gran porción del árbol de la vida, funciones y rasgos ecológicos únicos y partes fundamentales de las redes de interacciones que definen a los seres vivos. «Este tipo de pérdidas conducen a una decadencia de los servicios de los ecosistemas de los que depende la humanidad. Desde la polinización a la descomposición, hasta la obtención de nuevos medicamentos». Funciones que, por otra parte, resulta imposible suplir globalmente con tecnología o innovaciones.

Para evitar estas pérdidas irremplazables, los investigadores han hecho una llamada a una «acción urgente» para tratar de salvar a los ecosistemas y a la propia humanidad, dependiente de ellos. En un extenso artículo, han enumerado, ecosistema por ecosistema, cómo es posible emprender acciones concretas para asegurar la superviviencia de los insectos en coexistencia con los humanos.

Un cambio de mentalidad y otro en las ciudades

Como punto de partida, discuten la necesidad de mejorar la estrategia de comunicación con el público, promoviendo el cuidado por los insectos y visibilizando los resultados de sus acciones y las relaciones que se forman entre ellas y los animales. Siempre sin olvidar que «la apreciación y la valoración de los insectos ahora es fundamental para nuestra futura superviviencia».

También discuten cómo proteger a los insectos en bosques, praderas o campos agrícolas, entre otros lugares. Quizás algunas de sus recomendaciones más curiosas son las que buscan facilitarle la vida a los insectos, como mariposas o escarabajos, en las ciudades. Entre otras cosas proponen fomentar y respetar los espacios verdes, que pueden ser desde parques a parches de vegetación situados bajo líneas de alta tensión o incluso pequeños jardines situados en las azoteas.

Propuesta para fomentar la conservación de los insectos en las ciudades
Propuesta para fomentar la conservación de los insectos en las ciudades

Cualquier persona puede ayudar

Aparte de eso, han propuesto algunas ideas para que cualquier persona pueda ayudar a proteger a los insectos, especialmente para aquellos que vivan en casas pero no en pisos. Para ello, proponen:

-Evitar cortar el césped con mucha frecuencia, para permitir que su crecimiento alimente a los insectos.

-Plantar plantas nativas, o dejar crecer a “las malas hierbas”, que son las que crecen de forma natural en el medio y que son las más adaptadas a las condiciones naturales.

-Evitar los pesticidas.

-Dejar tocones y hojas muertas en su lugar, porque cobijan a muchas especies.

-Reducir tu huella de carbono.

-Colaborar con organizaciones de conservación.

-No importar ni liberar animales ni plantas que puedan dañar a las especies nativas.

-«Ser más cuidadoso con las pequeñas criaturas; siempre mirar al lado pequeño de la vida».

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Ni más fuertes, ni más unidos, ni mejores

De momento la única certeza matemática es que a la calle, cuando salgamos, saldremos menos

Una mujer con mascarilla camina por un desierto Casco Viejo de Pamplona.
Una mujer con mascarilla camina por un desierto Casco Viejo de Pamplona. EDUARDO SANZ EUROPA PRESS

 

De vez en cuando escribo en Google News “saldremos más fuertes” para intentar saber por qué. No encuentro más argumentos que los puramente homeopáticos. Y, como la homeopatía y como la religión, entiendo que la oración funciona para sentirse mejor, y no estamos para tirar nada. Todo lo que ayude, aunque sólo parezca que ayude, está bien. De momento la única certeza matemática es que a la calle, cuando salgamos, saldremos menos. También es seguro que viviremos peor, que habrá más paro, que tendremos que convivir con una nueva y violenta brecha política y que, basándonos en anteriores experiencias, las desigualdades sociales se incrementarán. ¿Se refiere la frase a que seremos mejores personas, nos ayudaremos más los unos a los otros, tendremos más empatía por los demás? Eso ya lo éramos antes, pero ahora lo seremos más débiles. Fuertes, desde luego, no.

Ortega llamó a este país “sugestivo proyecto de vida en común”, una definición asombrosa de la que Juan Pedro Quiñonero subrayó “proyecto”, o sea algo todavía por construir, y Laín Entralgo la “sugestión” de una vinculación histórica entre todos que definitivamente no se encuentra. Para entender la dificultad del reto orteguiano hay que hacer notar que el único momento en que nuestra generación vio un “sugestivo proyecto de vida en común” fue un Mundial de fútbol, para lo cual hubo que pasar de cuartos de final. Las últimas grandes tragedias nacionales, los muertos de ETA, del 11-M y ahora la pandemia no sólo no han servido nunca para unir nada, si acaso las pocas horas de unas manifestaciones (no todas), o el espejismo del espíritu de Ermua, sino que se han usado para, una vez dinamitados los cuerpos, dinamitar la convivencia mediante facturas escandalosas. Ni la corrupción, el hecho juzgado y sentenciado de un grupo de ladrones actuando, nos ha hecho más fuertes, más unidos y mejores, sino más pobres y divididos entre quienes creen que hay atracos malos y menos malos.

Y sin embargo hay esperanza. El primer día del confinamiento muchos de nosotros, los que no estábamos muriendo y curando, reaccionamos desde nuestras casas apelando al espíritu de resistencia, colgando poemas y textos épicos, escribiendo a todo el mundo para desearnos fuerza y valor en este terrible contratiempo histórico mientras se nos caían las lágrimas pensando en el grave sacrificio que exigía la nación: un sábado sin salir. Parecía que llevábamos dos meses en el gueto de Varsovia. No tengo ninguna duda de que una generación así volverá a disfrutar como disfrutaba antes, a relacionarse como se relacionaba antes y retomará el mundo que se quedó interrumpido hace un mes. Lo bueno de estos días desaparecerá y lo malo permanecerá, como siempre ocurre, pero se conseguirá la manera desgraciada y precaria de hacerlo llevadero. Políticamente no vamos a aprender nada y casi mejor así, porque cada vez que aprendemos algo encontramos la manera de usarlo al revés. Bien es verdad que cuando mejor le va a este país es cuando los votantes de los partidos encuentran por su cuenta los espacios en común que se afanan en aniquilar sus representantes, como está ocurriendo ahora.

No, no vamos a salir más fuertes de una pandemia a la que llegamos tan débiles. Es como pretender salir seco de un tsunami que te pilla en la ducha. Pero algo de optimismo tengo, porque si bien España es un país peligroso cuando entiende la “unión” como juntar filas a un lado y el contrario del río, tentado festivamente a que la única convivencia posible sea la de una mitad aplastando a otra, la misma España, a las ocho de la tarde, lo desmiente.

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‘Tales from The Loop’, ciencia ficción nacida del arte de combinar lo posible y lo imposible

Un universo envolvente, personajes infelices en busca de la felicidad y grandes temas universales componen la oferta de la nueva serie de Amazon Prime Video, ya disponible.

Imagen promocional de Tales from the Loop. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop. / ARCHIVO

MARÍA JOSÉ ARIAS

En Mercer, Ohio (EEUU), hay una instalación llamada The Loop en cuyo interior se aloja el corazón de la misma. Dicen de ella que su función es ‘desbloquear y explorar los misterios del universo’. Con esa premisa y basándose en las obras del artista Simon Stålenhagen las que este combina un paisaje campestre o urbanita con robots, Nathaniel Halpern ha creado una serie de ciencia ficción con temática trascendental que provocará, en el buen sentido, algún que otro dolor de cabeza al espectador dejándole buen sabor de boca.

Tales from The Loop ha sido planteada como una antología de ocho episodios. Sin embargo, es tan inusual en su concepción como en su desarrollo. Porque su origen está en obras pictóricas y sus capítulos se pueden ver, en teoría, en el orden que se quiera. De hecho, desde Amazon han dado acceso a los medios al 1, 4 y 6. El nexo de unión entre todos ellos va más allá del universo diseñado ya que las historias comparten actores y personajes, aunque en cada una de ellas el protagonismo recaiga sobre uno o varios de ellos.

Imagen promocional de Tales from the Loop II. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop II. / ARCHIVO

El primero de los capítulos, titulado Loop, sirve para presentar tanto a ese invento que da nombre a la serie como a la familia protagonista, la de Loretta, una madre con dos hijos y un marido con un brazo robótico que mantiene una relación más cordial, cercana y laboral con su suegro que su heredero natural. Ella es Rebecca Hall, conductora de esa primera toma de contacto. A su padre político lo interpreta Jonathan Pryce. De la mano de ambos y de un niña pequeña que busca a su madre y su casa -ambas desaparecidas- se abordan temas como la maternidad, el vínculo que esta genera y el abandono.

Echo Sphere, dirigido por Charlie McDowell, es el cuarto episodio y, sin duda, el más existencialista de todos los facilitados por Amazon. En él la pareja protagonista la componen Russ (Jonathan Pryce), quien creó The Loop para convertir, dice, ‘lo imposible en posible y dar esperanza’, y su nieto menor Cole (Duncan Joiner). El segundo es uno de esos niños que no se conforma con cualquier respuesta y que se hace muchas preguntas a sí mismo, pero también a los demás. Sobre todo cuando encuentra en mitad del campo una esfera. Todo este episodio gira alrededor de cómo afrontar la muerte, aprender a decir adiós y cuestionarse si existe un más allá.

Curiosamente, el mejor de los tres capítulos vistos antes del estreno de este viernes es aquel en el que la familia que hace de hilo conductor desaparece casi por completo. Se trata del sexto, Parallel. Está dirigido por Charlie McDowell, ambientado en un mundo alternativo y el protagonista es el portero de las instalaciones, Gaddis (Ato Essandoh). Un personaje que no resultará extraño al espectador porque le habrá visto en los anteriores de haber seguido el orden numérico de los episodios durante su visionado.

Imagen promocional de Tales from the Loop III. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop III. / ARCHIVO

Como se desprende del argumento y de las temáticas planteadas en Tales from The Loop, esta es una de esas series en las que la ciencia ficción es aprovechada para abordar temas trascendentales. De esas que lanzan y generan más preguntas de las que responden y en las que conviene estar atento para no perderse. El esfuerzo se ve recompensado doblemente.

Por un lado por toda esa ambientación retro de los ochenta en la que no hay teléfonos móviles pero sí un dispositivo capaz de hacer viajar a la gente a través del tiempo y el espacio, tractores que no pisan el suelo y robots que pasean por bosques y campos. Por otro, por las historias, que enganchan, cada a una a su manera y, todas ellas, contadas en forma de bucle haciendo honor al título.

https://www.publico.es/culturas